Los sensores de
velocidad han sido diseñados como alternativa a los
tradicionales encoders. Trabajan libres de contacto con partes
móviles e incorporan un sistema magnético capaz de leer los
dientes de una rueda de medida. Aunque son de reducido tamaño
son muy robustos y resistentes, ideales cuando se dispone de
poco espacio.
Según
el modelo pueden proporcionar una señal senoidal o
cuadrada.
Este
tipo de sensor miniaturizado ofrece ventajas tales como
insensibilidad ante suciedad, golpes o vibraciones. Se adapta
a las necesidades de la maquina donde se instala ya sea en el
número de dientes de la rueda como en el número de
impulsos de salida. No requiere ningún mantenimiento y ofrece
confiabilidad a largo
plazo.